06 diciembre 2006

¿Extravagancia?

Tengo la insoportable manía de jugar con los números. Me encanta ver un número por la calle y encontrarle alguna curiosidad. Sirve cualquier número: una matrícula, un teléfono o incluso el número de serie de cualquier trasto. Me gusta especialmente encontrar números primos aunque también tuve una temporada en que sólo buscaba múltiplos de 37.

Otra de mis manías es la de no levantarme en horas en punto. Programo mis despertador cada día y lo ajusto a una hora distinta: 06:21, 07:11, 07:24, etc. No sé cuando empecé a hacer esto pero sí el porque. Me resulta estresante levantarme, mirar la hora y ver que son las 06:30 o las 07:00. Me gusta llevar un horario más bien caótico y de hecho ni siquiera uso agenda. El hecho de levantarme a horas dispares me da la sensación de haberme levantado por mi propio pie. Es una costumbre bastante extraña que imagino que pocos endenderán. Os animo a que lo probéis.

Por último, una de las cosas que hago ya con cierta naturalidad es abrir las nueces con los dientes. Puede que suene un poco bestia, pero no me hago daño y obtengo mejores resultados que con un cascanueces. ¿Acaso abrimos las pipas con un "cascapipas"? ¿Para que vamos a usar entonces un cascanueces?

04 diciembre 2006

Crítica: El Perfume


Si algo es El Perfume es una película sin miedo, y sobretodo sin miedo a ella misma. Estamos demasiado acostumbrados a ver películas que se quedan en medias tintas, ya sea por no querer mojarse o por exceso de corrección moral. La cantidad de filtros por los que tiene que pasar una película en pos-producción es tal que es imposible que acabe siendo lo que se quería.

Los primeros minutos de la cinta ya resultan una bofetada para el espectador. La historia es una extraña deformación del género picaresco. La película no exalta la picardía y la desgracia del protagonista, se regocija en ella. Esto crea una muy acertada confusión acerca del posicionamiento que debe tomar el espectador. Aunque da igual la posición que tomemos porque la película nos tiene reservadas unas cuantas sorpresas a modo de patadas. Son golpes duros pero que, tras el sobresalto inicial, se reciben con satisfacción.

Podría criticar la película por esa introducción excesivamente larga o por el trabajo de los actores pero no sería justo. El Perfume es una bocanada de aire fresco que ahuyenta los hedores del cine estancado y con miedo a la controversia. Es una filme sin pretensiones pero que renuncia a la humildad. Una película que es por si misma y no por lo que los demás quieren ver.

03 diciembre 2006

¿Quién dijo que los programadores son aburridos?

Como ya dije el jueves empecé a trabajar como becario, mi tarea consiste en añadir una funcionalidad a un programa ya existente. Empecé a mirar el código y la documentación del programa y encontré esta joya entre las instrucciones de instalación.
You may not have permissions to install cgi scripts in which case you need to coerce your Web manager into doing it for you (I have found that a nice bottle of red wine works well at the coercion stage)

Para que luego digan que los programadores no tenemos sentido del humor.

02 diciembre 2006

Tecnología y color

Fue a mediados del siglo XIX cuando se obtuvo la primera fotografía en color. Para ello Maxwell (el mismo de las famosas ecuaciones) utilizó tres filtros distintos para reflejar las componentes roja, verde y azul de la luz. Esta separación se basaba en los conos fotorreceptores del interior del ojo humano ya que tenemos tres tipos de conos cada uno capaz de percibir el rojo, el verde o el azul.

La cámara fotográfica separaba y juntaba los colores de manera analógica y no requería de un modelo matemático capaz de representar de manera numérica el color. Fue la televisión la que hizo necesaria una manera no visual de representar los colores, necesitabamos enviar información digitalizada sobre los colores. Así apareció el famoso modelo de color RGB (Red Green Blue). En el modelo RGB a cada color se le asignan tres números del 0 al 255 correspondientes con sus componentes de rojo, verde y azul.

Por ejemplo, el color rojo puro se representaría como (255, 0, 0) el máximo de rojo y nada de verde y azul. En cambio podríamos representar el amarillo como (230, 230, 0), rojo y verde sin azul. Esto nos permite expresar colores de un modo claro y sin ambigüedades. Es interesante ver como podemos representar todos los colores posibles como un cubo, en el que cada color se puede localizar con las coordenadas RGB que se corresponderían a las coordenadas x, y, z del cubo.

Los monitores que imagino que tendréis delante utilizan el color RGB para mostrar la información. Cada pixel es capaz de emitir los tres colores y se ilumina con la intensidad adecuada de cada color según el código RGB que recibe.

Uno de los problemas del RGB es que no especifica que es exactamente rojo, verde y azul. Cada fabricante adopta su propio criterio acerca de este tema. Es en parte por eso que una misma fotografía se ve distinta según el dispositivo donde la miremos. A pesar de esto el modelo de color RGB funciona bastante bien y ha demostrado ser perfecto para representar colores de manera individual. No obstante no es nada útil cuando queremos trabajar con los colores como un conjunto.

El ojo humano separa los colores como ya hemos visto pero el color que percibe el cerebro depende de otros factores. Por eso RGB no nos sirve para hacer cosas como comparar colores. Dos colores muy lejanos en RGB pueden ser percibidos como colores muy parecidos y viceversa.

Para arreglar esto en 1978 se propuso el modelo HSV (Hue, Saturation, Value). Este modelo se basa en la tonalidad, la saturación y el brillo del color. Lo curioso de este modelo es su distribución cónica. El cono nos aporta muchísima más información ya que la distancia entre los colores será proporcional a su distancia perceptiva. El modelo HSV se utiliza en el campo artístico y en campos en el que la diferencia entre colores debe dar información al usuario.

Si cogéis un buen editor de imágenes veréis que para seleccionar los colores disponéis de una rueda HSV. El círculo exterior de tonalidades representa la circunferencia exterior de la base del cono HSV y el triangulo interior representa la sección del cono obtenida de trazar una línea recta del punto seleccionado al centro. De este modo se puede visualizar todo el espectro de colores en dos dimensiones. Interesante, ¿verdad?

28 noviembre 2006

Slurp

Hoy es un gran día. Al fin voy a iniciarme en el fantabuloso mundo del chupar pollas. No, no voy a empezar una carrera en el pop ni tampoco me he hecho militante de algún partido político. Joder, pensé que con todo el cachondeo de Lewinsky sería más fácil de pillar: voy a trabajar como becario.

He quedado para el jueves para que me den acceso a los ordenadores y me expliquen un poco el tema. Distinguiréis fácilmente si me han dado permisos de BOFH si veis que vuestra página de inicio es una foto enorme de goatse. Para los que no lo sepan ahí va la descripción de la wikipedia, sin desperdicio:

Una imagen sexualmente explícita en la cual aparecía un hombre con un anillo de oro en su mano izquierda, la cual a su vez ensanchaba su ano y recto hasta un diámetro equivalente al ancho de su propia mano. Debajo de su ano, el pene y testículos se encontraban de manera visible.


Siendo de las becas mejor pagadas sale a cuatro euros la hora y 135 horas de trabajo. Haciendo cuentas son dos euros la mamada cuando en cualquier lugar te cobran veinte. Una estafa en toda regla, aunque se entiende dado que soy (presuntamente) novato en la materia. Por la misma regla de tres, ¿cobrarán más en Turismo? ¿será Administración de Empresas la única carrera que cubre todas las becas? Grandes enigmas universitarios, tendré que preguntarlo personalmente.

En fin, es lo que tiene la precariedad laboral. Trabajar 135 horas por una Wii, ocho cenas, tres botellones, cinco fiestas universitarias, 70 cortados y 35 red-bulls. Lo de cafeína no tiene nombre: el 20% del sueldo se me va en costes de producción. Aunque ese ya es otro tema, otro día ya hablaré la cafeína y de sus milagrosos efectos en grandes dosis.

27 noviembre 2006

Indignación

No hay peor sordo que el que no quiere escuchar ni peor persona con quien debatir que la que no sabe argumentar. Llevo ya unos cuantos cientos de miles de bits intentando hacer entender a alguien que se equivoca en sus argumentaciones y me responde con otra tanda de argumentaciones no válidas y falaces.

En plena universidad me encuentro con alguien terminando una ingeniería que no entiende las reglas básicas de la lógica (asignatura de primero en informática). Tras varias respuestas infructuosas me siento exhausto y decepcionado. No consigo hacer caer a alguien en algo del todo evidente. Estoy convencido de que he ganado el "debate", aunque lejos de la euforia estoy triste por no ser capaz de convencer a mi adversario.

Yendo a temas más alegres, este post marca mi regreso al blog y el inicio de una nueva etapa. Últimamente he ido menos al cine de lo habitual, puede que escaseen las críticas, aunque ya me va bien porque antes había demasiadas. Habrá más espacio para opiniones personales y para reflexiones e intentaré tener una buena frecuencia de posts. Y no, no voy a hablar de FON o del macbook y no pienso seguir memes estúpidos. Yo quiero un weblog 1.0.

28 mayo 2006

Lapsus

- Podemos ir a comer mañana.
- No, que hacen la Fórmula 1.
- ¿Lo dices en serio?
- Bueno, no. Da igual, vamos a cenar fuera.

05 marzo 2006

Porra: premios Oscar 2006

Esta madrugada se entregarán en Los Ángeles las estatuillas de la academia norteamericana de cine que avalan a los premiados como los mejores, o más bien como los que más incidencia han tenido en la opinión pública. Como ya hice con los premios Goya pongo a disposición de todos mi quiniela. A falta de haber visto todas las películas he puesto los que creo que serán los ganadores dejando de lado mis preferencias. Mañana actualizaré y veremos si hay muchas sorpresas.

Actualización: Un verdadero desastre, he acertado 8 de 16. He fallado algunas de las categorías más importantes como, por ejemplo, mejor película y mejores actores. Sin embargo, he acertado las actrices y los guiones. Aunque a decir verdad, dejando a parte el desastre de la quiniela, no me sorprenden demasiado los premios, quizás veo un poco sobreoscarizada a Memorias de una Geisha. También me da cierta pena que Buenas noches, y Buena suerte no se llevase ningún oscar, a veces películas tan completas como ésta no consiguen destacar lo suficiente en un único campo como para llevarse la estatuilla, pero desde luego se merecería estar premiada. Nada más, os dejo con la actualización de los resultados.


Mejor película: Brokeback Mountain ¡incorrecto! Crash

Mejor dirección: Ang Lee, por Brokeback
Mountain
¡correcto!

Mejor actor: Heath Ledger, por Brokeback Mountain ¡incorrecto! Philip Seymour Hoffman, por Truman Capote

Mejor actriz: Reese Witherspoon, por Walk the Line ¡correcto!

Mejor actor secundario: Matt Dillon, por Crash ¡incorrecto! George Clooney, por Syriana.

Mejor actriz secundaria: Rachel Weisz, por El jardinero fiel ¡correcto!

Mejor dirección artística: Stuart Craig y Stephenie McMillan, por Harry Potter and the Goblet of Fire ¡incorrecto! John Myhre y Gretchen Rau, por Memorias de una Geisha.

Mejor guión original: Paul Haggis, por Crash ¡correcto!

Mejor guión adaptado: Larry McMurtry & Diana Ossana, por Brokeback Mountain ¡correcto!

Mejor diseño de vestuario: Gabriella Pescucci, por Charlie and the Chocolate Factory ¡incorrecto! Colleen Atwood, por Memorias de una Geisha

Mejor fotografía: Rodrigo Prieto, por Brokeback Mountain ¡incorrecto! Dion Beebe, por Memorias de una Geisha

Mejor banda sonora: Alberto Iglesias, por El Jardinero Fiel ¡incorrecto! Gustavo Santaolalla, por Brokeback Mountain

Mejores efectos especiales: Joe Letteri, por King Kong ¡correcto!

Mejor montaje de sonido: Mike Hopkins y Ethan Van der Ryn, por King Kong ¡correcto!

Mejor montaje: Hughes Winborne, por Crash ¡correcto!

Mejor película extranjera: Sophie Scholl ¡incorrecto! Tsotsi

Relacionado:
Porra: premios Goya
Crítica: Crash
Crítica: Munich
Crítica: Walk the Line (En la cuerda floja)
Crítica: Good night, and Good luck
Crítica: Truman Capote
Crítica: Sophie Scholl

Crítica: Sophie Scholl

Al fin la sociedad alemana ha perdido el pudor a hablar. Hablar del nacismo, de los porqués y de los cómos. Cansados estabamos ya de ese enfoque totalmente distorsionado y dicotomizado del cine norteamericano, de esa visión distante que no explica en absoluto las razones ni los sentimientos de la sociedad alemana.

Ese es el prefacio que anima al espectador a ver un film que promete ser un documento que permita aproximarse a la verdad histórica y social. Sophie Scoll decepciona. A pesar de ser una visión desde dentro sigue siendo una visión bipolarizada y absolutamente perspectivista. No es ese relato duro que esperabamos, sino un cuento romántico con demasiados tintes rosas. En ningún momento hay una aproximación al nacismo, es en todo momento la distanciación y la crítica destructiva al Tercer Reich.

Entiendo que, con los coleteos de Hitler aún vigentes, se tenga miedo a profundizar demasiado dentro del nacional socialismo para no ser acusados falsamente de apologías, pero no hay otra solución. Hablemos, hablemos del fascismo y de sus razones para poder entender la sociedad en la que vivimos. No tengamos miedo a hablar y a investigar la historia, pues es necesario conocerla para no repetirla.

02 marzo 2006

Crítica: Truman Capote

Hay grandes películas que se estrenan por parejas y, al final, una acaba inevitablemente eclipsando a la otra. Lo vimos con Salvad al soldado Ryan y La Delgada Linea Roja. Una irónica guerra entre grandes películas bélicas de la segunda guerra mundial de la que la segunda salió malherida para recuperarse milagrosamente en el hospital de campaña del videoclub.

Ahora el campo de batalla se traslada al escenario del periodismo norteamericano de finales de los 40 y principios de los 50. Y es que Truman Capote ha tenido la muy mala suerte de tener que competir con la afinada puntería de George Clooney. Philip Seymour con su brillante actuación se queda en inferioridad numérica ante los grandes papeles de George Clooney y David Strathairn. La impecable puesta en escena de Buenas noches, y Buena suerte es una bala de calibre 45 que perfora casi cualquier blindado y, por ende, también el de Capote.

Desgraciadamente, Truman Capote se queda en aceptable ante las irremediables comparaciones derivadas de compartir cartelera con una película del mismo género. Veremos si, con el tiempo, pasa a ser digna de alguna medalla de reconocimiento militar.

Relacionado: Crítica: Buenas noches, y buena suerte